El planeta tierra llega a su fin
Nacen 120 millones cada año y se mueren 40
El hombre viene de la tierra y a ella regresa; nace del polvo y en polvo se convierte; nace desnudo y muere desnudo. Verdades de acuñó, unos dicen de apuño, pero se comprende. La cifra de seres humanos en el planeta tierra es escandalosa, mientras que los reinos animal y vegetal tienen un desarrollo sostenido y sostenible, se autorregulan, con la mano del hombre que todo lo que ve se lo come, lo usa y en el génesis está, es decir, no es toda la responsabilidad del Homo Sapiens que esto ande tan mal.
La cifra indica que el número de personas que habitamos el planeta es de 3.500 millones, que las reservas de agua dulce alcanzan para que cada una de estas tengan gratis cada día 70 litros, pero muchos son desplazados de sus territorios debido a que este precioso líquido no lo tienen, ya lo vendieron a las transnacionales.
Creemos que la próxima guerra mundial será por agua y la cuarta – como dijo Albert Einstein – será con piedras y con palos. Nos ruburizamos con la noticia procedente del Congreso del Brasil que autorizó reducir el tamaño del Amazonas en un 50%, lo que significa cuatro veces el territorio de Portugal.
Todas las especies nativas serán taladas para sacar chips para las nuevas industrias que están contribuyendo a que este planeta se caliente más, que las aguas de los mares suban en seis y siete centímetros, que los glaciares se derritan, que los páramos no posean más nieves perpetuas, que los volcanes despierten, se encabriten, arrojen lava, azufre y acaben hasta con el “nido de la perra”, expresión popular que cabe aquí.
Se nos eriza también la piel con la noticia de dos millones de hectáreas acabadas por la siembra perversa y fatal de cultivos de hoja de coca, amapola y marihuana, pero también la estupidez de las compañías transnacionales que contaminan ríos, quebradas, cuencas hidrográficas enteras, matan niños y animales porque los residuos de la exploración y explotación de petróleo van a parar a esas fuentes de vida.
¿Y qué tal los sabiohondos, dómines e irrefutables directivos vitalicios de los comités municipales, departamentales y del comité nacional de cafeteros que ordenaron en la primera y segunda bonanza eliminar toda clase de sombríos porque había que sembrar variedad colombia , porque los arábigos y borbones no rendían ni daban rentabilidad?.
Ese si fue un crímen ecológico de la Federación de Cafeteros que con su Fondo de escudero se tragó en 60 años US$ 15 mil millones. Ya ni suena ni truena el profesor yarumo, Juan Valdéz se volvió un ícono, una leyenda, lo mismo el musgo, los rastrojos, guamos, matarratones, achotes, chocos y tantas especies más que sirvían de sombrío a esos cafetos.
Tomado de: http://www.colombiaparatodos.net/noticia-colombia-el_planeta_tierra_llega_a_su_fin-id-168.htm

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